Muchos llegan a mi consultorio con la firme intención de perder peso. 15 kilogramos, 20 kilogramos, 35 kilogramos, incluso hay quienes llegan con 50 kilogramos de sobrepeso.
La apariencia física, los complejos de toda una existencia, la seguridad ante la vida misma, ¡hay tantas cosas en juego!. Sin embargo, pocos son los que llegan con la firme intención de mejorar su nivel de salud. Y es que a veces confundimos los medios con los fines, es ahí donde el papel del especialista en nutrición puede significar la diferencia entre ganar y perder peso. Enfocarse en proveer de una dieta y no indagar en todos los factores personales del individuo es la principal causa del problema del siglo XXI en México: La obesidad.
Lo primero que trato de inculcarles a mis pacientes es: La meta es mejorar tu estado de salud, y uno de los resultados colaterales será el perder peso. El éxito o el fracaso de cada tratamiento depende de que ni el paciente ni el nutricionista pierdan de vista esta premisa.
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ResponderEliminarBienvenidos lectores a mi blog. Espero estar con ustedes durante este nuevo proyecto que hoy inicio.
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